Eduardo García inició su andadura profesional como aprendiz a los trece años (1950) en el taller de ebanistería y tapicería que tenía su padre en la calle Claudio Coello número 59. Allí tomó contacto con las herramientas del oficio y fue conociendo las diferentes técnicas relacionadas con el mismo, siendo el campo de la tapicería el que acaparó su interés.

A su regreso del servicio militar se puso al frente del taller familiar y desde entonces se ha centrado en los trabajos relacionados con la restauración de muebles tapizados, especialmente los de estilo clásico, así como en la fabricación de modelos nuevos y de reproducción.

A principios de la década de los 90, Eduardo García traslada el taller de tapicería a la calle Lagasca número 84, actualmente una de las mejores áreas comerciales de Madrid, donde mejora sus instalaciones y pone a disposición del público una exposición que cuenta con una amplia variedad de muebles tapizados (sofás, sillones, sillas, banquetas, cabeceros ...), telas y complementos.

También dispone de un servicio de decoración integral, donde el cliente no se tiene que preocupar por nada, ya que cuenta con asesoramiento personalizado de profesionales y la realización de un presupuesto donde está incluido toma de medidas, confección e instalación de cortinas, visillos, estores ...

Eduardo García tiene una amplia cartera de clientes fieles compuesta por particulares y profesionales (decoradores, anticuarios y empresas de los distintos sectores), distribuidos por toda la geografía española.

En definitiva, Eduardo García es un tapicero que viene avalado por más de 50 años de experiencia en el oficio de la fabricación y restauración del mueble tapizado, capaz de darle la terminación propia que cada modelo y época reclaman, transmitiendo a sus hijos la sabiduría adquirida durante tantos aņos en el mundo de la tapicería.